DOLOR EN UN ENCIERRO

Echaba en falta ese olor a primavera, jazmín de montaña que percibo a la distancia.

Echaba en falta el sonido de sus aguas, deshielo que emana su néctar en la tierra.

Echaba en falta sus flores y su calma, la brisa con sus vientos y el canto que escuchaba.

Echaba en falta el sonido a primavera, que desde aquel asilo ya no escuchaba nada.

Por eso me escapé.

Derechos reservados © 2018 Tali Rosu

Microrrelato que forma parte de “La primavera la sangre altera IV” de Diversidad Literaria.

IV Concurso de microrrelatos La primavera la sangre altera

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