Introducción “Mundo injusto”

Aquí encontrarás relatos cortos que muestran una realidad en la que tenemos que ser parte de la solución para no ser el problema.

Por un momento dudé en poner solo relatos tristes en un único recopliatorio, después de todo, no a mucha gente le gusta leer cosas desagradables, mucho menos siendo consciente de que, aunque son relatos de ficción, son hechos que están sucediendo en algún lugar del mundo, incluso puede ser que en muchos sitios al mismo tiempo. Pero después pensé: «¡Al diablo el decir las cosas con tacto! ¡Al diablo pretender que no se rompe esta burbuja en la que a veces quiero esconderme! ¡Al diablo dejar de intentar no desgarrarte el alma con la cruda realidad! Porque la verdad es la que es y no tiene sentido intentar no mirarla. Eso sí, no he incluido demasiados para no hacerlo tan denso.»

Si tú crees que ya sabes lo que hay y no quieres que te lo recuerden, o si piensas que tu microuniverso es inquebrantable, tal vez no seas el público adecuado para continuar esta lectura.

Pero si sigues leyendo a partir de aquí, espero que no te dañe, que tan solo te emocione y que te haga preguntarte: «¿Que puedo hacer yo para cambiar las cosas? ¿Cómo puedo aportar mi granito de arena?»

Ojalá las cosas fueran diferentes, ojalá no hubieran tantos que miran hacia otro lado, ojalá todos pusieran su semilla para verla florecer.

Ojalá el bien no dependiera del mal para existir.

Ojalá todo el mundo tuviera la oportunidad de vivir en paz y en un lugar mágico que llene su alma. Ojalá todo el mundo pudiera estar en su lugar ideal aunque sea una vez.

Ojalá la vida no fuera tan injusta.

Ojalá toda la gente buena pudiera simplemente ser feliz.

¡Ojalá!