EL DUELO

Yo estaba inmóvil, no estaba armado más que con una pancarta y una voz fuerte y clara que gritaba y que se reivindicaba.

Sin querer me encontré frente a ti, imaginé un duelo de aquellos del oeste que siempre me hicieron gracia. Pero ya no me hacía reír. Yo no podía defenderme.

A ti se unieron unos cuantos más y yo sabía que me había quedado solo.

Sólo podía ver una cosa: todas las pistolas me esperaban enfiladas, todas empuñadas. ¡Listas! Tu dedo en el gatillo esperaba un movimiento. ¡Pretexto! Tu pensamiento era la única verdad, no había nada que demostrar. Asegurabas que yo era culpable. Si yo no lo había hecho, ya lo harías por mi. Luego pondrías mi mano en aquel fusil.

Ellos miraban todo desde su televisor y pensaban que esos hombres cumplían con su labor. Y es que aprietan tuercas y los envenenan, los hacen juzgar solo por la apariencia. ¡Es lo que esperan! Les dicen que pensar y donde han de mirar. No tienen mas que hablar, tan solo que callar. Los tienen controlados y bien acojonados. ¿No ven que los vigilan, los engañan y dominan?

Perdí el equilibrio y dí un paso atrás, entonces gritaron: – ¡Ni un paso mas!-  Hablaron entre ellos sin importar si yo escuchaba. Sabían que las cámaras no los oían, tan solo los veían, y si el micro se encendía tampoco pasaba nada, luego serían manipuladas. Decían que todos eramos iguales, y una frase rebotó en mi cerebro como una bomba en explosión: -Si no lo ha hecho ya, seguro que lo hará- Y volvieron a gritar: -¡Quieto!-

Entonces pensé que ya estaba muerto, prefería que un disparo terminara con mi vida, que bajar las orejas y vivir entre rejas. Empecé a caminar despacio mientras les hablaba alto y claro.

-Les llenan el cerebro con fantasmas y con miedos, los tienen entrenados como a perros por un hueso. Si cambian su comida por gusanos un buen día, lo aceptan sin remedio y dicen que está suculento.  No cuestionan ni razonan, porque no los han dejado. Son los buenos ciudadanos, son esclavos de sus amos.-

Por supuesto, una oleada de balas atravesó mi pecho. Caí sonriendo.

 

Derechos Reservados © 2018 Tali Rosu

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Imagen de https://pixabay.com/photo-1399968/

2 comentarios sobre “EL DUELO

    1. Muchísimas gracias Raúl. Me da gusto saber que te parece un buen escrito. Desafortunadamente ese tippo de desigualdades ocurren constantemente en el mundo.

      Muchas gracias por leerme y por comentar.

      Me gusta

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